SER-Miranda

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martes, 3 de febrero de 2015

“El escritor debe conocer la mayoría de los oficios de este mundo…”, encuentro con Mauricio Pabón Lozano

Portada del libro de Pabón Lozano
(Fundación Editorial El perro y la rana.- 03-02-2015).- Vimos por vez primera a Mauricio Pabón Lozano en un conversatorio realizado el 15 de marzo del año 2014, en plena Feria Internacional del Libro. Allí conversamos sobre el trabajo realizado por el Sistema de Imprentas Regionales de la Editorial Escuela El perro y la rana, y además hicimos una especie de presentación no oficial de su obraClaveles para un entierro cualquiera, editada por la Imprenta Regional del estado Miranda.
A modo de diario, crónica y apuntes de viaje, Mauricio Pabón Lozano nos lleva a un periplo político-literario por el Caribe. Él mismo nos dice: "¿Hay literatura en estas cuartillas? Lamento decir que no. En cualquier caso, la literatura de compromiso invita tarde o temprano al diálogo".
Al conversar con Mauricio podríamos pensar que se trata de otro tránsfuga entre la realidad y la ficción, pero cuando se trata de un viajero-escritor, en condición de refugiado, que ha vivido la persecución y el horror de la parapolítica en nuestro hermano país, asistimos a la puerta que da paso a las realidades desconocidas, aquellas de las que nunca estamos exentos, a menos que siempre estemos prestos al combate en la palabra y acción.

¿De dónde vino este texto? ¿Qué van a encontrar nuestros lectores y lectoras en Claveles para un entierro cualquiera?
“Me encontré realizando un viaje de investigación en la Guyana con gente muy amable que me dieron cariño todo el tiempo, y estoy buscando material para una novela de amor cuando me llega una carta de Colombia donde se aseguraba que hombres armados habían trozado con motosierra a varios seres humanos, y que al parecer el Presidente de la República conocía de estos casos pero estaba bastante presionado y no podía hacer mucho para evitarlo.
Me sentí triste porque había niños en los muertos, mujeres y campesinos muy pobres. Entonces pensé que era un error mezclar mi trabajo literario con estos crímenes, pero también creí que era otro error no hacer nada. Fue cuando comprendí que algunos muertos no tenían ni bóveda, ni flores y tampoco familiares, porque en algunos casos mataron familias completas.
Esto alivió mi preocupación de hacer un libro sobre dolor ajeno, y terminé llorando y escribiendo el libro”.

¿Hay más ficción que realidad o viceversa?
“La vida de un escritor sin plata no es fácil, pero tiene muchas ventajas que la fortuna económica en un escritor con plata no tiene; hay una verdad ineludible en el oficio de escribir, y esta verdad es simple: el escritor debe conocer la mayoría de los oficios de este mundo. Porque él trabaja con personajes y estos personajes deben funcionar en la obra, si no funcionan la obra no está bien y hay que repetir hasta que funcione.
Este oficio, además, necesita de la participación del hambre, porque el hambre lleva a lavar baños, a vender jugos en las esquinas, a trabajar de lotero, y en la medida que se conozcan estos oficios, aparentemente despreciables, se va conociendo cómo pueden funcionar los personajes en la obra”.

¿Qué comentarios has recibido de la obra?
“Algunos han dicho que soy el sucesor de Gabriel García Márquez, otros han asegurado que estoy poseído con un demonio que molestaba al profesor Julio Cortázar.
Escuché en Colombia que yo con ese libro tenía para no volver a escribir otra cosa; mi mamá ha dicho que el libro está pegado en Colombia. Pero dentro de toda esta fantasía, en lo personal, creo que el trabajo literario como la mayoría de los oficios en la tierra exige dedicación todos los días. Y, desde luego, mucho trabajo”.

¿Cómo ha sido la experiencia de publicación con el Sistema de Imprentas Regionales de la Fundación Editorial El perro y la rana?
“La experiencia fue, en una primera instancia, maravillosa. Este libro, como dice el prólogo, ha luchado contra mí y parece vencer. Además, cuando un país invierte su dinero en libros, que en última instancia es invertirlo en educación, creo que este país no sólo tiene derecho a que se le respete en el mundo, también puede jugar un papel relevante en el futuro”.

¿Dónde podemos encontrar más textos de tu autoría? ¿Tienes algún blog o espacio digital a disposición del público?
“Escribo artículos para drenar los dolores de cabeza, propios de una actividad tan deliciosamente loca como es la actividad de un escritor. La dirección es www.mauriciopabon.blogspot.com”.

De tener en frente de ti a tus lectores o al que todavía no te ha leído ¿Cómo lo invitarías a acercarse a tu trabajo? 
“Es la primera vez que llego al público con este ramillete de cuentos, pero como los quiero tanto es posible que ellos me quieran”.

Mauricio Pabón Lozano 
Nace el 30 de julio de 1979 en Agustín Codazzi, municipio del César (Colombia), donde permanece sus primeros años. Viaja a Venezuela e inicia su carrera en la Escuela Latinoamericana de Medicina.
Acto seguido suspende sus estudios de Medicina para ir a Brasil y a Guyana, donde vive un par de años en los que cultiva su escritura.
Trabajó de coproductor en la cadena radial YVKE Mundial de Caracas y como conductor del programa Colombia; un tema, tres personajes, en la Radio del Sur. En la actualidad cursa Estudios Jurídicos en la Universidad Bolivariana.
Desde hace siete años reside en Venezuela bajo la condición de refugiado. El cuento que le da título a este, su primer libro, fue publicado originalmente por el periódico La Mancha. Para leer online Claveles para un entierro cualquiera acceda al sitio web: Claveles para un entierro cualquiera

T/ Fundación Editorial El perro y la rana

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